Archivos para mayo 2016

Viaje a Santiago de Chile (I de III)

23 mayo 2016

Si me hubieran preguntado hace años que si iría a Chile a trabajar lo habría negado; no porque no quiera ir, sino porque no pensaba que fuese necesario, pues en el mundo digital parece que todo se puede hacer en remoto… pero, al igual que en las comunicaciones de nuestro día a día, hay situaciones y tareas que es mejor hacerlas en persona que vía whatsapp, por ejemplo.

En fin, por diversas razones me embarqué en un viaje que comenzaría por Chile (Santiago) y que me llevaría más adelante a Perú y por último a Brasil. Aún recuerdo cuando le gastaba bromas a mi madre de pequeño y le decía que las personas de Chile tenían que caminar siempre de ladito, porque si te fijabas en el mapa, era muy estrecho. Jeje

No tenía mucho conocimiento y datos de Chile, salvo un libro que nos leía mi madre cada tarde de un verano allá por los 8 años…de “Papelucho”, que nos trajo mi tía María Jesús cuando visitó el país hace mucho tiempo.

Papelucho era un libro que narraba la historia de un niño chileno y su escritora también era de allí; Marcela Paz. Lo pasábamos realmente bien escuchando a mi madre.

Pues bien, Papelucho no era un único libro, sino que existían 12! pero por más que insistió mi madre, nunca llego a tener el resto y aquí en España no se podían conseguir. Así que, si me daba tiempo, era una de mis tareas en el tiempo libre.

El comienzo del viaje fue bien, tras llegar al aeropuerto de Sevilla, tomé un avión a Madrid, ya que el aeropuerto de Sevilla es pequeño y no tiene ni mucho menos vuelos internacionales. En Madrid esperé varias horas y a las 00:00 ya estaba rumbo a Santiago en el vuelo más largo que habría vivido hasta el momento; trece horas y media de duración…

En esta ocasión volaba con la aerolínea Latam, y aunque las referencias no son muy buenas, todo marchó bien y puedo confesar que la comida me gustó mucho, a diferencia de experiencias pasadas.

Tras un largo vuelo en el casi pude dormir cinco horas (también otro récord), llegamos a Santiago de Chile justo coincidiendo con el fantástico y brillante amanecer que me permitió observar la grandeza de los Andes con sus notables picos nevados…

Software para gestión de impresión gratuito

22 mayo 2016

Control de impresión en la empresa.

El control de lo que se imprime en una empresa es un asunto que trae por “la calle de la amargura” a más de uno, y es que, si consiguiéramos controlar este apartado, conseguiríamos un ahorro importante… y seríamos un poquito más eficientes…

Hace algún tiempo encontré una herramienta que, aunque no es nueva, he de reconocer que no la tenía “en mi disco duro”. Conocida como PaperCut NG la herramienta en cuestión permite la gestión de todas aquellas maquinas que queramos y centraliza en un servidor los datos de cada usuario en lo que se refiere a impresión (incluso con impresoras virtuales).

Así que, si no sabéis que se imprime en vuestra empresa, necesitáis reportes ágiles por departamentos o simplemente queréis mantener el control en este área no dejéis de probarlo.

Hasta cinco usuarios es gratuito, después se incrementa el precio en función del número de usuarios.

Web de PaperCut:  http://www.papercut.com/

Viaje a México (IV de IV)

21 mayo 2016

Tras el fin de semana de aventura, el resto de días estuvimos trabajando con normalidad y todo fue bastante bien; tuve la suerte de conocer a personal de Sistemas, entre ellos a Ariadna, una chica con la que compartía apellido y que era súper fan de las nuevas tecnologías.

Finalmente, llegué al hotel donde programamos mi vuelta al aeropuerto para mi regreso a España, me despedí de el gran Francisco y de los compañeros de la Office, y comencé el viaje de vuelta.

Hasta Madrid todo fue bien, el largo vuelo no me afecto y al llegar a la ciudad española, me tocó esperar unas horas hasta mi salida hacía Sevilla. Llegó la hora del último vuelo, me subí y mi estómago me devolvió lo que le hice pasar con los grillos y huevos de hormigas… siendo uno de los peores vuelos de mi vida. : )

Lllegué tranquilo, recogí mi coche, y a diferencia de lo habitual, escogí la carpeta de Rock y mientras escuchaba AC/DC (Back in Black), partí de vuelta a casa.

Viaje a México (III de IV)

20 mayo 2016

Me desperté bastante temprano, además de por el cambio horario porque mi sentido de la responsabilidad estaba en su máximo nivel, ya que Francisco y Betsabé habían sacrificado su fin de semana para llevarme a ver las pirámides de Teotihuacan y no quería hacerles perder ni un solo minuto; así que dejé todo lo relacionado con el trabajo listo y revisado y me preparé para la visita.

Me recogieron a la hora prevista en la puerta del hotel y salimos en coche rumbo a las pirámides.

Tardamos unos 40 minutos en llegar, aunque si hubiese sido un día laborable hubiésemos tardado horas… debido a que pasamos por una zona que se “atasca” con frecuencia.

Al llegar nos encontramos con muchas pequeñas tiendas donde tenían de todo, desde camisetas hasta artículos hechos a mano o ejemplares de obsidiana (conocido también como vidrio volcánico) de Jaguares muy bien hechos.

Dejamos todo esto atrás y caminamos unos 200 metros hasta llegar a la primera de las dos grandes pirámides que dan sentido a aquel fantástico lugar y que podíamos divisar desde lejos, “La pirámide del Sol” que con sus 63 metros de altura es la construcción más grande del lugar. Subimos hasta la cima, escuchamos la historia aprovechando que teníamos un guía cerca y al poco tiempo bajamos para a través de la calzada de los muertos llegar hasta la pirámide de la luna.

Subimos a “la luna”, aunque desgraciadamente no pudimos llegar hasta la parte más alta, pues se encontraba cortado el paso; pero fue suficiente para poder disfrutar de una vista sin parangón y desde donde vimos Ciudadela de Teotihuacán y Pirámide de la Serpiente Emplumada.

Al bajar de las pirámides nos encontramos a vendedores ambulantes donde he de confesar que me divertí mucho con las negociaciones, y donde al final nos hicieron un buen precio; aunque como diría Eugenio… aun así creo que nos han engañado; jeje.

Después de adquirir los recuerdos, la pareja me llevo a “La Cueva de Teotihuacan”, que consistía en una cueva acondicionada hacía mucho tiempo como restaurante con comidas de la época y donde probaría “manjares” del lugar.

Accedimos a la cueva y a pesar de calor que hacía fuera, he de confesar que pasé muuucho frío, pero estábamos lejos del coche y bueno, no procedía regresar, así que aguanté la temperatura como pude.

Francisco y Betsabé cometieron el error de dejarme ver la carta, y predije el futuro… jejej…iban a pedir Escamoles y Chapulines, que se traducen en huevos de hormigas calientes y grillos tostados. He de reconocer que al llegar los platos tuve un sentimiento de rechazo a la comida curioso, pero tras concienciarme lo comí sin dudarlo y me di cuenta de dos cosas, que todo lo que sea frito o crujiente me lo puedo comer sin más, pero todo lo que tenga textura similar a la mantequilla y más aún caliente… bueno, ya os podéis imaginar. Aun así, me lo comí, y tras el episodio de la comida tradicional, pedimos un buen plato de carne, que me supo a gloria bendita.

Tras la comida, tuvimos la suerte de ver bailes tradicionales de diferentes zonas de Mexico, y después regresamos a DF para visitar la Basílica de Guadalupe, la cual me impactó por su tamaño y el terreno habilitado a sus alrededores para acoger a los visitantes.

Terminamos la visita, le compré una medallita a mi madre y a mi abuela y regresé a las 18:00 al hotel para descansar bien, pues al día siguiente tenía trabajo y debía llegar con las pilas cargadas.