Posted tagged ‘lucha mexicana’

Viaje a México (II de IV)

11 abril 2016

El trayecto desde el aeropuerto hasta Ciudad de México fue un poco fatigoso, aunque en mi tierra estábamos en invierno, en Centroamérica era verano y venía con tres mangas … con las prisas no asumí la temperatura que hacía y cuando me di cuenta, una gota de sudor recorría mi frente tal y como una corriente de agua baja la montaña escapando a cualquier control tras una lluvia torrencial… y fue el detonante pero, estábamos llegando ya, así que aguanté todo lo que pude y allí estábamos, en el hotel Novit, en medio de la calle más larga de la ciudad, “Insurgentes”.

Me despedí del buen hombre que me aconsejó sobre seguridad, robos, comidas e incluso me contó algunas anécdotas vividas; un buen tipo.

Llegué al hotel exhausto, entre los cambios horarios y sobre todo de temperatura, pero una buena ducha me dejo casi nuevo. Al tiempo recibía un mensaje de mi compañero Eugenio Ruiz, Ingeniero malagueño especializado en Acústica y que estaba preparándolo todo para “migrar” a la ciudad. Él estaba con otro compañero de la empresa, Francisco Fragoso y junto a su pareja, los tres vendrían a por mí, y juntos cenaríamos.

El mensaje de Eugenio me sorprendió para bien porque me avisaba de que si nos daba tiempo, la intención era llevarme a México Arena y poder ver la lucha en directo; por supuesto, no pude decir que no a tal propuesta y poco después llegaron al hotel.

Nos encontramos en la entrada del hotel, saludé a Eugenio y me presente a Francisco y Betsabé, los cuales fueron muy amables y educados. Comimos en el hotel porque se nos había hecho tarde y partimos hacía el “westling”.

Tras muchas vueltas con el coche logramos aparcar en una especie de “cochera” sin techo con el suelo de tierra y muy desnivelada, y apenas anduvimos 100 metros hasta el recinto.

Las voces se oían desde lejos y daba la sensación de que sería un sitio peligroso y sombrío, pero lo cierto es que resultó ser todo lo contrario y me llamó mucho la atención, porque había un ambiente familiar, donde los jóvenes gritaban a su favorito y el olor a “ganchitos” proyectaba por toda la inmensa sala; sí, se podría decir que era un plan perfecto para un sábado noche de todas las edades.

Se notaba a leguas que la lucha estaba preparada, pero era tan divertido y tan sonoros los golpes que allí se daban que me divertí mucho y el tiempo pasó muy rápido. Cuando acabaron todos los combates, y tras un gran aplauso, salimos del edificio, compramos un par de mascarás de los personajes más famosos, y nos fuimos a descansar.

Anuncios